20090929

Visita de Ray & Patti; Luke & Down 25-28 septiembre 2009

Luke & Down son misioneros americanos que habitan en Italia y nos acompañan en oración y con su presencia cada vez que estamos pasando alguna prueba y lo mismo hacemos con ellos.

Luke & Down are an american missionaries who live in Italy and they are our praymates, too. They always be next to us when we are in a proof to encourage us and we do the same with them.

Ray & Patty son misioneros americanos que trabajan en Tailandia desde hace 15 años y son los tutores/asesores de Luke y Down.

Oremos: por Ray & Patty, por Luke & Down para que Dios bendiga sus vidas y ministerios.

Ray & Patty are americans missionaries working in Thailand for 15 years and are Luke & Down mentors.

Request pray: For Ray & Patty, for Luke & Down. God bless them in their lifes and in their ministry.

¿Donde está el milagro?



por Ricardo Gondim

No todos los que acercan a Dios son sanados. Debemos, en la Iglesia, decidir cuál será nuestra respuesta ante aquellos que siguen, día a día, bajo el sufrimiento.

20090904

SEMBRAR Y LLORAR

4 de septiembre Sembrar y llorar

LOS QUE SEMBRARON CON LÁGRIMAS, CON REGOCIJO SEGARÁN” (Salmo 126:5)

Los amigos te pueden echar una mano y animarte en el camino, pero cultivar un sueño que Dios te ha dado para que se haga realidad siempre implica regarlo con tus propias lágrimas. Ni las amistades ni las relaciones humanas pueden sustituir el precio que hay que pagar con el sacrificio personal. Ésas son las malas noticias. ¡Pero la buena noticia es que habrá una cosecha segura! “Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán. Irá andando y llorando el que lleva la preciosa semilla, pero al volver vendrá con regocijo trayendo sus gavillas” (Salmo 126:5-6). Sin embargo, debes reconocer en qué estación te hallas. Porque hay:

1) Tiempo de llorar. No se trata de que este período sea una excusa para no hacer nada, o una postura de debilidad que te hace llorar porque la vida no es justa y las cosas son difíciles. Nehemías lloró ante las ruinas de Jerusalén. Pero luego buscó a Dios, ideó un plan, formó un equipo y reconstruyó la ciudad. ¿Qué es lo que te conmueve? ¿Qué cosas te apasionan?

2) Tiempo de cosechar. Todo en la vida tiene una estación y una razón (ver Eclesiastés 3:1-4). Los que entienden la razón y aprovechan al máximo la estación son como “…árbol plantado junto a corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo y su hoja no cae, y todo lo que hace prosperará” (Salmo 1:3). Fíjate en las palabras en su tiempo” (o estación). El fruto no aparece antes de tiempo. Por eso debemos discernir las estaciones cambiantes de la vida y adaptarnos a ellas. Hasta los menús de los restaurantes nos recuerdan que algunos platos sólo se sirven en estación. Tienes que saber cuándo ha llegado el tiempo de dejar de llorar y empezar a cosechar, de lo contrario perderás la cosecha. Las lágrimas son para el sembrador, la alegría para el segador. Por lo tanto, cuando cambie tu estación, ¡siega tus campos con alegría! Has pagado el precio; ahora es tiempo de disfrutar de lo que Dios te prometió.

Por Bob y Debbie Gass,con la colaboración de Ruth Gass Halliday